Encendemos la calefacción: 6 fallos típicos de la primera semana

Llegan los primeros fríos de verdad y, en pocos días, miles de hogares encienden la calefacción. Cada otoño lo comprobamos en nuestras visitas: la instalación lleva meses parada y los pequeños problemas acumulados durante el verano aparecen de golpe.

La buena noticia es que casi todos tienen arreglo sencillo. En esta guía repasamos los 6 fallos más típicos al encender la calefacción por primera vez: cómo reconocerlos, qué puedes hacer tú en pocos minutos y cuándo conviene llamar a un técnico.

Resumen rápido: síntoma, causa y solución

Si notas… Causa más probable Qué puedes hacer tú Llama a un técnico si…
Radiadores fríos por arriba Aire en el circuito Purgar los radiadores Siguen fríos tras purgar
Manómetro por debajo de 1 bar Falta agua en el circuito Rellenar con la llave de llenado Tienes que rellenar cada pocos días
La caldera no enciende o da error Modo verano, gas o presión Revisar esos puntos y rearmar una vez El error vuelve tras rearmar
Gorgoteos, golpes o zumbidos Aire, cal o bomba bloqueada Purgar si es un gorgoteo Los golpes o el zumbido siguen
Un radiador frío del todo Válvula termostática atascada Liberar el pin de la válvula El pin no se mueve o gotea
El termostato no responde Pilas, hora o conexión Cambiar pilas y revisar la programación La caldera sigue sin recibir la orden

¿Tu edificio tiene calefacción central? Entonces la caldera, la presión del circuito y la fecha de encendido dependen de la comunidad. Si no calienta ningún radiador de la casa, avisa al administrador de fincas o al presidente. Lo que sí está en tu mano son los radiadores de tu vivienda, así que los fallos 1 y 5 también te afectan.

Importante: si en algún momento huele a gas, deja esta guía y ve directamente al aviso de seguridad.

1. Los radiadores se quedan fríos por arriba

Qué notas: la parte baja del radiador está caliente, pero la de arriba sigue fría. A veces se oyen gorgoteos, como de agua que burbujea.

Por qué pasa: durante los meses sin uso se acumula aire en el circuito. Ese aire sube a la parte alta del radiador e impide que el agua caliente lo llene entero.

Qué puedes hacer: purgar los radiadores. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) aconseja hacerlo al menos una vez al año, al empezar la temporada de calefacción.

Cómo purgar un radiador paso a paso

  1. Apaga la calefacción y espera a que los radiadores se enfríen. Así la bomba no mueve el aire por el circuito y no te quemas.
  2. Coloca un vaso y un trapo bajo el purgador, la pequeña válvula de la esquina superior del radiador.
  3. Empieza por el radiador más cercano a la caldera y avanza hasta el más alejado.
  4. Gira el purgador en sentido contrario a las agujas del reloj con un destornillador plano o una llave de purga. Basta con un cuarto de vuelta.
  5. Cuando deje de salir aire y salga un chorro de agua continuo, sin burbujas, ciérralo.
  6. Al terminar, mira la presión de la caldera: al purgar siempre se pierde algo de agua (te lo explicamos en el fallo 2).

Consejo: si el radiador está caliente arriba y frío abajo, el problema no es el aire, sino lodos acumulados en el fondo. Eso no se arregla purgando; requiere una limpieza del circuito.

Llama a un técnico si… algún radiador sigue frío después de purgar o tienes que purgar cada pocos días. Puede haber una entrada de aire en la instalación.

2. La caldera pierde presión

Qué notas: la aguja del manómetro, el pequeño reloj de la caldera que marca los bares, está por debajo de 1. O la pantalla muestra un aviso de presión y la caldera se bloquea.

Por qué pasa: es normal después de purgar, porque con el aire sale un poco de agua. Pero si la presión baja sola, el agua se escapa por algún sitio. Con el primer calor, tuberías y juntas vuelven a dilatarse tras meses paradas. Por eso las pequeñas fugas en llaves, racores o radiadores suelen aparecer justo estas semanas.

¿Cuál es la presión correcta? En frío, la mayoría de calderas domésticas trabajan entre 1 y 1,5 bar. Con la calefacción en marcha es normal que suba hasta unos 2 bar. Confirma el valor exacto en el manual de tu modelo.

Cómo subir la presión de la caldera

  1. Con la caldera apagada y fría, localiza la llave de llenado. Suele estar en la parte inferior, entre los tubos.
  2. Ábrela despacio sin perder de vista el manómetro.
  3. Ciérrala bien cuando la aguja llegue a 1-1,5 bar.
  4. Enciende de nuevo la caldera y comprueba que ya no da error.

Llama a un técnico si…

  • Tienes que rellenar cada pocos días: hay una fuga aunque no la veas. Te ayudará nuestra guía para detectar una fuga de agua en casa.
  • Ves agua bajo la caldera o gotea el tubo de la válvula de seguridad.
  • En caliente, la presión pasa de 2,5 bar. Hacia los 3 bar se abre la válvula de seguridad. Suele ser señal de un problema en el vaso de expansión o en la llave de llenado.

Si un radiador o una llave gotea sin parar, apaga la caldera y pon un recipiente debajo. Después, repasa qué hacer ante una fuga de agua mientras llega un fontanero de urgencias.

3. La caldera no enciende o se bloquea

Qué notas: subes el termostato y no pasa nada, la caldera intenta arrancar y se para, o la pantalla muestra un código de error.

Por qué pasa: muchas veces hay algo sencillo detrás. Antes de pensar en una avería, revisa estos puntos:

  • ¿Sigue en modo verano? Muchas calderas tienen un modo que solo calienta el agua del grifo. Si lo activaste en primavera, cambia al modo invierno o calefacción, normalmente con el símbolo de un radiador.
  • ¿Llega el gas? Comprueba que la llave del gas está abierta. Si tienes cocina de gas, mira si los fuegos encienden.
  • ¿Tiene corriente? Revisa el enchufe y el cuadro eléctrico: si ha saltado el diferencial, la caldera también se apaga.
  • ¿Hay presión suficiente? Con muy poca presión, la caldera se bloquea por seguridad (fallo 2).
  • ¿El termostato pide calor? Con las pilas gastadas, la caldera no recibe la orden (fallo 6).

Qué puedes hacer: apunta el código de error y búscalo en el manual. Puedes pulsar el botón de rearme (reset) una vez, o dos como mucho.

Llama a un técnico si… la caldera vuelve a bloquearse después de rearmarla. No insistas con el reset ni abras la carcasa: la reparación de una caldera de gas corresponde a un técnico de calderas habilitado.

4. Ruidos en radiadores, tuberías o caldera

No todos los ruidos significan lo mismo. Así puedes interpretarlos:

  • Gorgoteo o burbujeo: aire en el circuito. Se soluciona purgando (fallo 1).
  • Crujidos o chasquidos al calentar y al enfriar: tuberías y radiadores se dilatan con el calor. Si son suaves y puntuales, son normales.
  • Golpeteo o un ruido de olla hirviendo en la caldera: suele ser cal en el intercambiador. Es habitual en zonas de agua dura, como buena parte del litoral mediterráneo y Baleares, y necesita una limpieza profesional.
  • Zumbido continuo sin que calienten los radiadores: puede ser la bomba de circulación, agarrotada tras el verano. Muchas calderas modernas la mueven de vez en cuando para evitarlo, pero solo si han estado enchufadas.

Llama a un técnico si… el golpeteo o el zumbido siguen después de purgar. Y si oyes un silbido junto a la tubería del gas y además huele a gas, ve directamente al aviso de seguridad.

5. Un radiador no calienta nada

Qué notas: el resto de la casa ya está caliente, pero un radiador sigue frío de arriba abajo.

Por qué pasa: el sospechoso número uno es la válvula termostática, la que lleva un cabezal con números. Tras meses en la misma posición, el pin metálico que abre y cierra el paso del agua se queda pegado. También puede ser una llave del radiador que se cerró en verano o aire acumulado (fallo 1).

Cómo liberar una válvula termostática atascada

  1. Con la calefacción apagada, quita el cabezal de números. Unos van a rosca y otros a presión, con un clip.
  2. Verás un pequeño pin metálico. Presiónalo con el dedo o con el mango de un destornillador, sin forzar.
  3. Repite varias veces hasta que suba y baje con suavidad.
  4. Monta de nuevo el cabezal en la posición máxima, enciende la calefacción y comprueba que el radiador se calienta.
  5. Después, ajústalo a tu gusto: en la mayoría de las válvulas, la posición 3 equivale a unos 20 °C.

Consejo: si el radiador que calienta poco es el más alejado de la caldera, puede que la instalación esté desequilibrada. Un técnico lo ajusta en una sola visita.

Llama a un técnico si… el pin no se mueve, la válvula gotea al quitar el cabezal o el radiador sigue frío.

6. El termostato no responde o la calefacción se enciende a deshoras

Qué notas: la pantalla del termostato está apagada, la calefacción no arranca a la hora programada o se enciende cuando no toca.

Por qué pasa y qué hacer:

  • Pilas agotadas: es la causa más frecuente después del verano. Cámbialas antes de nada.
  • Programación desajustada: un corte de luz puede descolocar la hora de algunos termostatos. También el cambio al horario de invierno, este año la madrugada del 25 de octubre, si el tuyo no se actualiza solo. Revisa la hora y el día.
  • Termostato wifi o inalámbrico sin conexión: si has cambiado de router o de contraseña, tendrás que vincularlo de nuevo desde su aplicación.
  • Mala ubicación: si le da el sol o está junto a una lámpara o un radiador, medirá mal. Lo ideal es colocarlo en la estancia principal, normalmente el salón.

¿A qué temperatura lo pongo? La misma guía del IDAE indica que entre 19 y 21 °C basta para la mayoría de personas. Por la noche, en los dormitorios, son suficientes 15-17 °C. Cada grado de más aumenta el consumo en torno a un 7 %. Tienes más ideas en nuestra guía para reducir la factura de calefacción sin perder confort.

Olor a quemado o a gas: cuándo preocuparse

La primera vez que enciendes la calefacción es normal que huela a polvo quemado. Es el polvo acumulado durante meses en radiadores y caldera, y el olor desaparece en unas horas. Ventila la casa unos minutos.

No es normal si el olor dura más de un día, huele a plástico o a cable quemado, o si huele a gas.

⚠️ Aviso de seguridad

Si huele a gas (al gas se le añade un olor parecido al de huevo podrido para detectar fugas):

  • No enciendas ni apagues luces o aparatos eléctricos, y no uses mecheros ni cerillas.
  • Abre puertas y ventanas.
  • Cierra la llave del gas.
  • Sal de casa y, ya fuera, llama al 112 o al teléfono de urgencias de tu distribuidora de gas (suele aparecer en la factura).

Si sospechas de monóxido de carbono: este gas no huele ni se ve. Según el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, sus síntomas se parecen a los de una gripe: dolor de cabeza, mareos, náuseas o cansancio. Además, a menudo afectan a varias personas a la vez. Si los notas, apaga la caldera y cualquier otra fuente de calor, abre las ventanas, sal al aire libre y llama al 112. No vuelvas a usar la caldera hasta que la revise un técnico.

¿Tu caldera o tu calentador son de los antiguos, con la llama a la vista? Si la llama es naranja en lugar de azul, o ves manchas de hollín, hay mala combustión: apágalos y pide una revisión. Como protección extra, instala un detector de monóxido de carbono que cumpla la norma EN 50291.

Antes del frío: lista de comprobación para tu calefacción

Si aún no la has encendido, estos pasos evitan la mayoría de los fallos anteriores:

  1. Comprueba cuándo te toca la revisión de la caldera. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) obliga a revisar cada dos años las calderas murales de gas de una vivienda (hasta 70 kW). Las de gasóleo, cada año. Si te toca, no lo dejes para pleno invierno.
  2. Ojo con la inspección del gas. La instalación de gas canalizado se inspecciona cada 5 años y te avisan antes de la visita. Como recuerda la OCU, esa inspección nunca se paga en mano: se cobra en la factura del gas. Desconfía de quien llame a tu puerta sin aviso.
  3. Haz una prueba antes de necesitarla. Enciende la calefacción una hora, un día de frío moderado, para detectar fallos sin prisas.
  4. Purga los radiadores y ajusta la presión (fallos 1 y 2).
  5. Mueve las válvulas termostáticas de todos los radiadores (fallo 5).
  6. Cambia las pilas del termostato y revisa la programación (fallo 6).
  7. Despeja los radiadores: no los tapes con ropa, cortinas ni muebles.
  8. No tapes las rejillas de ventilación de la cocina ni de la estancia donde está la caldera.

Para el resto de la instalación, como tuberías, llaves de paso o termo, repasa nuestra lista de verificación de fontanería para el otoño. Y si vives en una ciudad de inviernos duros, tenemos una guía específica para preparar la calefacción para el invierno zaragozano.

¿Cuándo llamar a un técnico de calderas?

Purgar, rellenar la presión o cambiar unas pilas está a tu alcance. Para todo lo demás, llama a un profesional si:

  • La caldera se bloquea de nuevo después de rearmarla.
  • Tienes que rellenar la presión cada pocos días o ves agua bajo la caldera.
  • Los golpes o zumbidos no desaparecen al purgar.
  • Un radiador sigue frío después de purgarlo y de liberar su válvula.
  • La llama es naranja, hay hollín o la caldera huele raro.
  • Han pasado más de dos años desde la última revisión.

En Fontaneros Express 24/7 revisamos y reparamos calderas y sistemas de calefacción, y atendemos urgencias las 24 horas, todos los días del año. Tenemos técnicos de calderas en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Valladolid, Bilbao, Murcia y A Coruña, entre otras ciudades: consulta todas las zonas donde trabajamos. También puedes contactar con nosotros o llamarnos al +34 919 03 62 44.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que huela a quemado al encender la calefacción por primera vez?

Sí, durante las primeras horas. Es el polvo que se ha acumulado en radiadores y caldera durante el verano. Ventila la casa y, si el olor sigue al día siguiente o huele a plástico o a gas, apaga la caldera y pide ayuda.

¿Qué presión debe tener la caldera?

En frío, entre 1 y 1,5 bar en la mayoría de calderas domésticas; en caliente puede subir hasta unos 2 bar. Si baja de 1 bar, rellena con la llave de llenado. Si pasa de 2,5 bar en caliente, llama a un técnico.

¿Cada cuánto hay que purgar los radiadores?

Al menos una vez al año, al empezar la temporada de calefacción. Y siempre que notes un radiador frío por arriba o gorgoteos en el circuito.

¿Cada cuánto es obligatorio revisar la caldera?

Según el RITE, una caldera mural de gas de hasta 70 kW debe revisarse cada dos años en una vivienda. Las de gasóleo, cada año. Aparte, la instalación de gas canalizado pasa una inspección cada 5 años.

¿A qué temperatura conviene poner la calefacción?

Entre 19 y 21 °C de día y entre 15 y 17 °C por la noche en los dormitorios. Cada grado de más supone en torno a un 7 % más de consumo.

¿Por qué baja la presión de la caldera después de purgar?

Porque al purgar sale algo de agua junto con el aire. Es normal: rellena hasta 1-1,5 bar. Si vuelve a bajar en pocos días sin haber purgado, lo más probable es que haya una fuga.

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